¿Por qué sufrimos?

¿Por qué sufrimos? ¿A quién le gusta sufrir? ¿Cuál es el fin, el propósito?  ¿Cómo apreciar la felicidad si no conocemos el dolor?

¿Por qué sufrimos?, pregunta que regularmente nos hacemos.  ¿A quién le gusta sufrir? No  hay que pensar mucho para saber la respuesta, a nadie! ¿verdad?

Pero ¿Cuál es el fin, el propósito?

El fin es: crecer, desarrollarnos, fortalecernos. No siempre entendemos las dificultades. A pesar de saber que aprendemos mucho a través de ellas. Cuesta aceptarlas, porque no queremos sufrir!

En esos momentos, confiar en Dios requiere Fe, paciencia, humildad, para aceptar la prueba y su voluntad.

Nuestro entendimiento es limitado, no podemos ver más allá de del dolor, y lo único que anhelamos es que se nos quite ya!

Lo primero que nos preguntamos siempre es ¿Por qué un Dios justo permite ciertas cosas? o ¿Por qué a mí? ¿Hasta cuándo?

 Repetimos una y mil veces ¿Por qué sufrimos?:

¿Nos hemos preguntado qué pasaría si la vida fuera siempre hermosa, sin problemas, batallas, ni desafíos?

Seguramente sentiríamos felicidad, pero sería un estado sin progreso ni sentido. Nunca podríamos forjar nuestro carácter, ni hacernos fuertes.  No conoceríamos el mal para ser libres de elegir lo bueno o lo malo. Seríamos robots programados, sin progreso ni entusiasmo. Careceríamos  de rumbo, solo existiríamos….

¿Cómo apreciar la felicidad si no conocemos el dolor? ¿Valorar algo o a alguien si no sabemos lo que es perderlo?

Las pruebas que pasamos nunca son en vano, lo sé y lo he observado a lo largo de mi vida. Si bien no me gustaban esos momentos de angustias, y me preguntaba ¿por qué sufrimos?, aunque me he quejado, y no quería tener que soportar ese dolor; sabía que debía seguir y confiar. Nunca bajar los brazos, ni desistir.  Aferrarme a mi Fe,  porque esa tormenta pasaría y volvería ver el sol brillar nuevamente.

sufrimiento

Por qué sufrimos?

 

Hay cientos y miles de personas luchadoras, aún  en la lucha de enfermedades incurables. Personas que han tomado el dolor y la angustia para combatirlas, y no dejarse combatir por ellas. Con fuerzas han logrado revertir ese dolor. Tuvieron la valentía para superar cada obstáculo. No han permitido que el miedo y la desesperanza actúen sobre ellas dejándose vencer.

Admiro a estas personas tan valientes, tan guerreras que han sabido enfrentar los desafíos y pelear por la vida más allá de todo. No porque les haya sido fácil. Seguramente su vida era como una montaña rusa, con sus altibajos, pero lo importante es que NUNCA PERDIERON LA FE!

La FE mueve montañas, produce milagros, cambia situaciones, sostiene a los débiles, fortalece a los que persisten.

 No tengo dudas que “todo tiene un propósito”,  que jamás debemos dejar de confiar. Debemos ser pacientes porque todo pasa y nuestro ser continúa. Nos pulimos mediante las adversidades.

Rindamos los exámenes que la vida nos presenta, preparémonos para ser evaluados, permanezcamos en la fe, en la confianza, y no bajemos los brazos ante nada.

 

Por que sufrimos

Por que no?

 

Nadie está exento de aflicciones. Estamos en un mundo de pruebas, de progreso y para esto hemos venido.

Disfrutar de las cosas bellas y poco a poco, con cada dolor, ir perfeccionándonos, mejorándonos a nosotros mismos.

Las pruebas no nos impiden seguir por nuestros sueños. No nos obliga a dejar de apreciar  cuantas cosas bellas nos suceden. Hay tantas maravillas creadas para nosotros!

 

cicatrices

Los sufrimientos nos dan forma

Cuando te preguntes por qué sufrimos?….. revierte la pregunta: ¿por qué no?

¿Cómo debo hacer? ¿Qué aprenderé de esto? ¿puedo cambiar algo?

Es importante la actitud con que enfrentemos las batallas. Una mente positiva es capaz de convertir los problemas en RETOS.

Ve posibles soluciones a lo que a simple vista no lo tiene .

 

Debemos estar dispuestos a aceptar la voluntad de Dios. Más allá que en esos momentos no comprendamos todos los por qué, la meta es, persistir

Si no lo has logrado porque el dolor te abatió, no olvides que puedes reanudar la carrera.

La vida misma, a medida que avanzamos ira dándonos las repuestas.

Imagina que si todo se solucionara con la primera súplica no progresaríamos ni aprenderíamos. No aprenderiamos a valorar ni nos esforzaríamos  demasiado.

 

Que los problemas no absorban tu vida por completo. Disfruta de las bendiciones que cada día tienes. Enfoca tu visión en todo lo que posees y en las personas que amas.

Permite que las pruebas refinen tu ser. Conviértete en una persona madura y dispuesta  a rendir los exámenes que la vida te presente.

 

Disfrutarás de los resultados obtenidos. Mediante  tu esfuerzo y voluntad, llegarás al galardón merecido.

Quiero compartir este video que me gustó mucho y me ayudó a entender por qué sufrimos.

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